El fabricante chino de vehículos eléctricos BYD anunció hoy una nueva función de conducción autónoma de nivel 4 (L4) enfocada en maniobras de parqueo, integrando esta tecnología en su sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS) “God’s Eye”. La compañía también sorprendió al declarar que asumirá toda la responsabilidad por cualquier pérdida o daño causado por el uso de esta tecnología durante escenarios de estacionamiento.
Con esta promesa, BYD se convierte en el primer fabricante de automóviles en el mundo en ofrecer una garantía total para el parqueo autónomo, reflejando su absoluta confianza en la capacidad de su sistema God’s Eye ADAS, según indicó en su comunicado oficial.
La nueva función, que será desplegada mediante una actualización OTA (Over-The-Air) para las versiones B y C del sistema God’s Eye, incluirá mejoras significativas como escenarios de estacionamiento ampliados y modos de parqueo a tres velocidades. Esta tecnología cumple con estándares internacionales de autonomía, permitiendo que el vehículo se estacione completamente por sí solo sin intervención del conductor, siempre que las condiciones específicas estén dadas.
En caso de que ocurra un accidente durante el uso del parqueo autónomo, BYD cubrirá todos los costos relacionados con daños al vehículo, a terceros o incluso lesiones personales, siempre y cuando se demuestre que el sistema fue el causante. El conductor podrá contactar directamente al servicio de BYD sin necesidad de iniciar un reclamo con su aseguradora, lo cual evitará impactos negativos en las primas del seguro para el siguiente año.
Lanzado en febrero de 2025, el sistema God’s Eye fue creado con la visión de democratizar la conducción autónoma, estando incluso disponible en modelos económicos como el BYD Seagull. El 7 de julio, BYD anunció que ya más de 1 millón de vehículos han sido equipados con esta tecnología.
La próxima actualización de software OTA será la más grande en la historia de BYD, no solo mejorando las funciones de parqueo, sino también aspectos clave relacionados con la conducción y la seguridad general del vehículo.
Con esta iniciativa, BYD marca un precedente global en la industria automotriz, no solo por su innovación tecnológica, sino por su audaz decisión de asumir la responsabilidad de su sistema autónomo, lo que podría redefinir las reglas del juego para la adopción de vehículos autónomos.

