En el marco de la Conferencia de Innovación Global de Chery 2025, celebrada el 18 de octubre en Wuhu, Chery Automobile reveló su primer módulo de batería de estado sólido de desarrollo propio, alcanzando una densidad energética de 600 Wh/kg, una de las más altas anunciadas por un fabricante chino hasta la fecha.
El avance, desarrollado por el Instituto de Investigación de Baterías de Estado Sólido de Chery, emplea un electrolito sólido polimerizado in situ combinado con un cátodo de manganeso rico en litio. Según datos de CLS, esta tecnología sitúa a Chery entre los líderes en innovación dentro del competitivo mercado de baterías.
Durante las pruebas, la celda demostró alta estabilidad térmica y resistencia a impactos, manteniendo su integridad tras pruebas de penetración con clavos y perforaciones con taladro, sin generar humo ni incendiarse.
Con esta tecnología, los vehículos eléctricos equipados podrían alcanzar más de 1.500 km teóricos por carga, con una autonomía real estimada en 1.300 km.
Chery anunció una operación piloto para 2026 y un despliegue comercial en 2027, lo que podría situarla por delante de BYD y CATL, quienes planean producir baterías de estado sólido a pequeña escala en el mismo período.
El anuncio de Chery se suma a los avances de Toyota y Sumitomo Metal Mining, que buscan acelerar la producción de materiales catódicos para sus propias baterías de estado sólido.
Según EVTank, los envíos mundiales de esta tecnología podrían alcanzar los 614 GWh para 2030, representando más del 10 % de la producción global y un mercado superior a los 34 mil millones de dólares.
En China, equipos como el de la Universidad de Tsinghua también reportan progresos, habiendo desarrollado una celda de 604 Wh/kg con electrolito a base de fluoropoliéter capaz de resistir temperaturas de 120 °C. No obstante, el alto costo de materiales y baja eficiencia de producción sigue siendo el principal obstáculo, con un precio 2,8 veces mayor que el de las baterías de iones de litio convencionales.
El debut público del módulo de 600 Wh/kg marca un logro técnico clave para Chery y para toda la industria de vehículos eléctricos de China.
Si logra industrializarse con éxito, esta tecnología podría duplicar la autonomía promedio actual de los autos eléctricos, redefiniendo los estándares de movilidad de largo alcance y consolidando el liderazgo chino en la próxima generación de baterías.

