Tras el lanzamiento oficial de su nueva generación de baterías, BYD ha revelado que la arquitectura Blade 2.0 no es un producto único, sino que se divide en dos formatos especializados: la Short Blade (enfocada en potencia de carga) y la Long Blade 2.0 (enfocada en densidad energética).
Esta bifurcación permite a la marca optimizar el rendimiento según el segmento del vehículo, ya sea un deportivo de alto desempeño o un sedán de ultra-larga autonomía.
1. Short Blade 2.0: Especialista en potencia (8C)
La variante “Short” (con celdas de entre 450 mm y 580 mm) es la responsable de las velocidades de carga récord presentadas por la marca.
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Tasa de carga 8C: Esta celda está diseñada para soportar un flujo masivo de energía, permitiendo recuperar del 10% al 70% de la carga en solo 5 minutos.
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Descarga de 16C: Su capacidad de entregar energía rápidamente la hace ideal para plataformas de alto desempeño y sistemas híbridos enchufables (PHEV).
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Arquitectura Flash-Release: Utiliza un cátodo con partículas de tamaño multinivel diseñado para facilitar la desintercalación rápida de iones de litio, gestionando de forma eficiente la carga térmica de los cargadores de 1,500 kW.
2. Long Blade 2.0: Especialista en energía (210 Wh/kg)
Esta versión es la evolución directa de la Blade original (960 mm) y está destinada a modelos insignia como el Yangwang U7 y el Denza Z9 GT.
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Densidad Energética: Alcanza entre 190 y 210 Wh/kg a nivel de sistema, lo que representa un incremento del 40% respecto a la primera generación de la Blade.
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Química LMFP: La transición al Fosfato de Hierro, Magnesio y Litio (LMFP) ha elevado el voltaje nominal a 3.8V, optimizando la eficiencia del paquete.
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Capacidad real: En el caso del Denza Z9 GT, un paquete de 120 kWh permite alcanzar los 1,036 km de autonomía (ciclo CLTC).
Comparativa Técnica: Short vs. Long Blade
Integración Estructural CTB 2.0
Ambas versiones utilizan la tecnología Cell-to-Body (CTB 2.0), que integra las celdas directamente en el chasis del vehículo. Según los datos técnicos de BYD, esta integración permite:
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Aumentar la utilización del espacio volumétrico hasta un 76%.
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Reducir significativamente el peso estructural, compensando el peso de las químicas de alta densidad.

