El Ministerio de Hacienda publicó este viernes 28 de agosto el Decreto Ejecutivo N° 45.920, que busca frenar la subfacturación y la subvaloración de vehículos nuevos y usados al momento de su importación, una práctica que la entidad calcula le cuesta al fisco cerca de ¢20.000 millones en evasión.
Qué cambia
Para calcular el impuesto de importación, aduanas ahora comparará el valor declarado en la factura comercial —incluyendo flete y seguro— contra el valor hacendario de un vehículo idéntico registrado por Hacienda. El tributo se cobrará sobre el monto que resulte mayor entre ambos.
Si un vehículo no aparece en la lista oficial, quien lo importa deberá presentar información técnica que permita fijar su valor de forma objetiva. Ese listado quedará a cargo de la Dirección General de Tributación, que lo actualizará según criterios técnicos.
El decreto también limita a una unidad por año la importación de vehículos por parte de personas físicas que no estén inscritas como contribuyentes en la actividad de venta de carros. Quien quiera traer más de uno deberá registrarse formalmente en esa actividad económica.
Por qué se da el cambio
La medida revierte un esquema que rigió desde 2024, cuando Hacienda eliminó el uso de una tabla de precios mínimos (clase tributaria) para la importación de vehículos, tras la entrada en vigencia de la Ley 10.390. Desde entonces, los importadores podían declarar el valor del vehículo mediante una simple declaración jurada.
Ese vacío permitió casos como el reportado por La Nación de un BMW avaluado en $195.000 que fue declarado en apenas $7.400, con lo que su dueño pagó $3.540 en impuestos en lugar de los cerca de $62.400 que le hubiera correspondido según el precio de mercado en Estados Unidos.
El viceministro de Ingresos, Víctor Carvajal, dijo que la medida busca poner fin a que vehículos de lujo se nacionalicen a precios artificialmente bajos, y que a partir de ahora el impuesto se pagará sobre el valor de mercado y no sobre la cifra que el importador decida declarar.
Un proyecto de ley en camino
Junto al decreto, el Poder Ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa el expediente 25.737, que le daría a Hacienda potestad para corregir el valor fiscal de vehículos ya importados cuando detecte diferencias significativas frente al precio promedio de mercado. Según la Dirección General de Hacienda, ajustar esos valores en más de 30.000 vehículos permitiría un incremento de ¢2.455 millones en la recaudación del Impuesto de Propiedad de Vehículos (marchamo).
