BMW presentó el iX5, su segundo SUV completamente eléctrico, como parte de la nueva generación del X5. El modelo llega en 2027 con una sola versión disponible por ahora: el iX5 60 xDrive, con doble motor, tracción total y 578 CV de potencia máxima.
La gran apuesta técnica del iX5 está en su batería. BMW equipó el SUV con celdas cilíndricas de nueva generación, con una capacidad neta utilizable de 141 kWh, una de las más grandes en su categoría. El resultado es una autonomía de hasta 845 km según el ciclo de medición WLTP, aunque ese número aplica con llantas de 21 pulgadas. Con las opcionales de 23 pulgadas, la autonomía baja aproximadamente 200 km.

Por fuera, el iX5 comparte casi todo con el X5 de combustión: mismas dimensiones, mismos faros Full LED con luces diurnas en forma de X, y los mismos pasos de rueda anchos. La diferencia más obvia es la parrilla, que adopta dos secciones ovoides más estrechas y verticales, similar al iX3. Mide 4.99 metros de largo con una batalla de 3.03 metros y un maletero que va de 655 a 1,850 litros.

Por dentro, el tablero está dominado por una pantalla panorámica de 43 pulgadas integrada en el borde inferior del parabrisas, controlada desde una pantalla táctil central de 17.9 pulgadas. El sistema permite lanzar hasta seis widgets hacia el parabrisas. El volante es nuevo, con botones que se iluminan solo cuando el conductor los necesita y respuesta háptica. También hay una pantalla opcional de 14.6 pulgadas para el acompañante.

Además de la versión de batería, BMW confirmó que en 2027 llegará una variante con pila de combustible de hidrógeno, desarrollada en conjunto con Toyota. Usará el mismo espacio de la batería para almacenar hidrógeno a alta presión y ofrecerá hasta 750 km de autonomía. Para quienes buscan el máximo rendimiento, también viene en camino un iX5 M70 xDrive, versión que reemplazará al X5 M y que ya ha sido vista en pruebas.
El iX5 llega como parte de una generación del X5 que se venderá con cinco tipos de propulsión distintos: gasolina, diésel, híbrida enchufable, eléctrica e hidrógeno. Un paso inusual en la industria y una señal de que BMW apuesta por no cerrar ninguna puerta tecnológica mientras el mercado termina de definir su rumbo.
