Ferrari lanzó oficialmente el Luce en China el 27 de junio, con un precio de 3,988,000 yuanes, equivalente a 586,600 dólares. Las 88 unidades asignadas al mercado chino se agotaron al momento del lanzamiento.
El resultado es aún más llamativo si se considera el contexto: el Luce fue uno de los Ferrari más criticados en memoria reciente. La prensa especializada en autos y los fanáticos de la marca recibieron el sedán eléctrico con escepticismo y rechazo desde su presentación en Roma, cuestionando desde su diseño hasta la decisión de Ferrari de entrar al segmento de los sedanes familiares. Sin embargo, las ventas no dejaron lugar a debate: las 88 unidades destinadas a China desaparecieron al momento del lanzamiento, demostrando que el mercado tiene su propio criterio, independientemente de lo que digan los expertos o los foros.

El Luce es el primer sedán eléctrico de Ferrari, presentado en Roma a finales de mayo. Para China, el precio resultó ser un 7% más bajo que su precio europeo de 550,000 euros, lo que lo convierte en uno de los raros casos donde el mercado asiático recibe un descuento frente a Europa.
Ferrari llega a China en un momento complicado. La marca italiana ha perdido participación de mercado en el país justo cuando marcas locales como Yangwang y Hyptec están lanzando sus propios superautos eléctricos a precios considerablemente menores. El Yangwang U9 cuesta 264,800 dólares —menos de la mitad que el Luce— y el Hyptec SSR arranca desde 189,200 dólares, lo que significa que por el precio de un Luce se pueden comprar tres SSR.
En papel, los rivales chinos superan al Ferrari en especificaciones: el U9 entrega 1,287 hp frente a los 1,036 hp del Luce, acelera de 0 a 100 km/h en 2.36 segundos contra 2.5 del Ferrari, y carga a 500 kW frente a los 350 kW del Luce. Sin embargo, Ferrari no posiciona el Luce como un superauto sino como un gran turismo de cinco plazas, un segmento donde la comparación de especificaciones importa menos que la exclusividad de la marca.

Eso queda claro con los resultados del lanzamiento. Los 88 compradores chinos difícilmente compararon hojas de especificaciones antes de decidir. El Luce representa, según medios chinos, cuatro millones de yuanes sobre ruedas, una señal de estatus que apunta directamente al 1% más adinerado del país.
Lo que confirma el caso Ferrari es que, incluso en el mercado donde los autos eléctricos chinos dominan con fuerza, todavía existe un nicho dispuesto a pagar por historia, marca y exclusividad. Las marcas locales han demostrado que pueden superar en ingeniería a los europeos; el siguiente reto es si logran construir el mismo peso emocional que tiene un Ferrari, incluso cuando ese Ferrari es el que menos querían ver nacer.
