En un movimiento legal de alto impacto geopolítico y comercial, cuatro subsidiarias estadounidenses del gigante automotriz chino BYD han presentado una demanda formal contra el Gobierno Federal de los Estados Unidos ante el Tribunal de Comercio Internacional (CIT). La acción judicial, registrada el 26 de enero de 2026, desafía la legalidad de una serie de órdenes ejecutivas arancelarias implementadas bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Este litigio no es un hecho aislado, sino parte de una batalla judicial más amplia que podría tener consecuencias directas sobre la viabilidad de la importación de vehículos eléctricos chinos y la reactivación de proyectos industriales en Norteamérica.
Según documentos judiciales revelados el 2 de febrero, los demandantes (que incluyen a BYD America LLC, BYD Coach & Bus LLC, BYD Energy LLC y BYD Motors LLC) argumentan que la administración estadounidense carece de autoridad estatutaria bajo el marco de la IEEPA para imponer estos aranceles. La demanda (caso número 26-00847) busca declarar inválidas nueve órdenes ejecutivas y sus enmiendas emitidas desde febrero de 2025, las cuales incluyen tarifas fronterizas dirigidas a México, Canadá, China, Brasil e India.
El objetivo de BYD es obtener una orden judicial permanente contra estas medidas y la devolución de todos los aranceles recaudados bajo este estatuto, más intereses.
A pesar de la suspensión procesal, la demanda de BYD tiene un propósito estratégico crítico: preservar su derecho a reclamar compensaciones y extender el alcance del litigio a órdenes arancelarias más recientes que afectan a países clave en su cadena de suministro global. Se espera que el primer fallo de Tribunal Supremo de EE.UU sea a mitad del 2026.
Si BYD y los demás demandantes prevalecen en la Corte Suprema, las implicaciones comerciales serían sísmicas:
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Entrada desde Brasil: Los productos fabricados en la planta brasileña de BYD podrían ingresar al mercado estadounidense con aranceles inferiores al 15%, eludiendo las barreras actuales.
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Reactivación en México: El año pasado, México se convirtió en el mayor mercado extranjero de BYD con más de 120,000 vehículos exportados. Un fallo favorable podría eliminar la incertidumbre política que paralizó el proyecto de su fábrica en México, creando las condiciones para su posible reactivación.
Es importante recordar que BYD ya tiene una presencia industrial establecida en suelo estadounidense, aunque enfocada en vehículos comerciales. Desde 2013, opera una planta de autobuses eléctricos en Lancaster, California, con una capacidad anual de 1,500 unidades y empleando a más de 750 trabajadores sindicalizados.
Sin embargo, este litigio podría ser la llave que finalmente abra la puerta al lucrativo mercado de vehículos de pasajeros para la marca china, reconfigurando el tablero de la competencia automotriz en Norteamérica.

