Colombia se convirtió esta semana en el primer país de Latinoamérica en unificar su red de carga para vehículos eléctricos, tras la aprobación de la Resolución 40559 por parte del Ministerio de Minas y Energía. La nueva normativa establece lineamientos técnicos y regulatorios que transformarán por completo la experiencia de carga en el país, apostando por estándares globales, interoperabilidad total entre redes y datos abiertos en tiempo real.
Según informó el medio especializado, El Carro Colombiano, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, indicó que la medida posiciona a Colombia como “pionera en la región al adoptar estándares internacionales que permitirán una infraestructura de carga más segura, interoperable y moderna”.
Uno de los cambios más visibles es la transición obligatoria de los conectores norteamericanos —Tipo 1 y CCS1— hacia los estándares predominantes en Europa y Asia: Tipo 2 para carga lenta y semirrápida, y CCS2 para la carga rápida.
Las estaciones existentes tendrán 18 meses para adoptar esta actualización, lo que permitirá que más vehículos puedan cargar sin adaptadores, reducirá costos de homologación para nuevas marcas y disminuirá el riesgo de incompatibilidad al llegar a un punto de carga.
Esta resolución además exige que todas las redes de carga implementen el protocolo abierto OCPI (Open Charge Point Interface). Esto habilita el tan esperado cruce de datos entre las estaciones de recarga de los distintos operadores, habilitando al fin que los usuarios puedan ver disponibilidad, precios y estado de todos los cargadores del país en una sola aplicación, evitando la necesidad de múltiples apps y mejorando la transparencia en la facturación. El tiempo de actualización se debe realizar como máximo cada 60 segundos.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de que los operadores compren energía directamente en el mercado no regulado. Esto reduce costos operativos, mejora la sostenibilidad financiera y abre la puerta a tarifas de carga más competitivas para los usuarios.
La UPME administrará una plataforma nacional centralizada que integrará los datos de todos los operadores, mantendrá mapas actualizados y ofrecerá APIs abiertas para desarrolladores.
El desafío ahora recae en los operadores, quienes deberán adaptar sus estaciones, actualizar sistemas y alinearse con la nueva red unificada.
El anuncio llega en medio de un crecimiento sin precedentes del parque eléctrico colombiano. Según datos del BBVA, a octubre de 2025 uno de cada tres vehículos nuevos vendidos fue híbrido o eléctrico, alcanzando 67.700 unidades en lo que va del año.
La resolución busca corregir la fragmentación actual del ecosistema, mejorar la experiencia de usuario y facilitar la llegada de nuevas marcas al país.
Mientras Colombia avanza hacia una red estandarizada, Costa Rica mantiene actualmente una infraestructura fragmentada.
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Carga rápida: más de 105 estaciones públicas con conectores CCS1, CHAdeMO y GB/T.
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Carga media: el país adoptó mayoritariamente el estándar J1772, aunque también existen redes privadas con conectores GB/T.
A diferencia del modelo colombiano, Costa Rica aún no cuenta con una normativa que unifique la infraestructura bajo un estándar técnico común, lo que continúa generando incompatibilidades y la necesidad de adaptadores.

