El 1 de marzo de 2026, un BYD Atto 3 (comercializado en China como Yuan Plus) se convirtió en el foco de atención de la industria automotriz global tras resistir el impacto cercano de un misil balístico. A pesar de la magnitud de la explosión, que dejó al vehículo al borde de un cráter profundo, la integridad estructural de la cabina y el sistema de baterías de alta tensión permanecieron estables.
El servicio de emergencia local (Magen David Adom) confirmó que los cinco ocupantes del vehículo sobrevivieron al evento. El conductor presentó heridas moderadas, mientras que los cuatro pasajeros restantes sufrieron lesiones leves o cuadros de shock.
Análisis técnicos preliminares destacan tres factores críticos en el desempeño del vehículo bajo fuego:
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Integridad de la Cabina: Los pilares A, B y C no colapsaron. El chasis, compuesto en un 85% por acero de alta resistencia, logró dispersar la onda expansiva, protegiendo el espacio vital de los ocupantes.
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Acceso Post-Impacto: Las cerraduras mecánicas y las manijas de las puertas permanecieron funcionales, permitiendo la extracción de los pasajeros sin necesidad de equipo de corte especializado.
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Estabilidad de la Batería: La Blade Battery (LFP), integrada en la e-Platform 3.0, no presentó signos de fuga térmica, incendio o emisión de gases, incluso después de que el vehículo se deslizara parcialmente hacia el interior del cráter.

